Actitudes y aptitudes en el trabajo ¿cómo diferenciar estos dos conceptos?

Muchas serán las cosas que una empresa analizará de tu perfil para saber si eres la persona que formará parte de su equipo. Hay que tomar en cuenta que no sólo entra en juego el conocer cuál es tu formación y tu experiencia, si no también cómo te desarrollas en un grupo de trabajo, es decir las actitudes y aptitudes que te describen como persona.

Para entender bien las diferencias entre estos dos conceptos, empezaremos citando algunas de las aptitudes y actitudes que más busca un reclutador a la hora de seleccionar a una persona:

Aptitudes: iniciativa, adaptarse fácilmente, capacidad para resolver problemas, trabajo en equipo, versatilidad, creatividad, liderazgo, etc.

Actitudes: seriedad, empatía, implicación con la empresa, personas que no sean problemáticas, actitud positiva, seguridad en sí mismo, lealtad, honestidad, etc.

Analizando las diferencias entre las características antes mencionadas podremos definir las aptitudes son las habilidades que tenemos para hacer un trabajo (pueden ser innatas o adquiridas), mientras que las actitudes están relacionadas con nuestras emociones, es decir, nuestra capacidad para reaccionar de manera asertiva ante las diferentes situaciones que puedan presentarse.

Tu background como profesional será parte fundamental en el proceso de selección que empredas, sin embargo debes tomar en cuenta que una empresa, o la mayoría de ellas, se toma muy en serio el trabajo de elegir a la próxima persona que formará parte de su equipo de trabajo, por lo que deberán velar no sólo porque puedas hacer bien la actividad, si no que puedas adaptarte a su metodología de trabajo y al equipo. De esta manera, sabrán que pueden crecer juntos.

 

Redacción: MyEko.