La importancia de la comunicación verbal

Para un vendedor la comunicación verbal es una herramienta fundamental. Debemos ser muy conscientes de nuestra comunicación y de su desarrollo para alcanzar una buena interacción con los clientes.

Tal y como explica César Piqueras en su libro “Supervendedor”, la venta es un acto emocional en el que un cliente compra una sensación. Supongo que os ha pasado en muchas ocasiones que cuando entras en contacto con un cliente potencial, se establece una conexión al cabo de pocos minutos. En otras ocasiones, no se produce esta conexión. Todo depende de diversas variables, algunas que no controlamos nosotros y otras como la comunicación verbal (junto con la no verbal) que si podemos modular para conseguir sintonía con la otra persona.

Palabras mágicas en la comunicación para la venta

La cuestión es conseguir tener un vocabulario para la venta que genere confianza en el interlocutor que tenemos delante. Existen palabras que tienen un efecto muy positivo en el que las escucha: seguridad, confianza, fiabilidad, beneficio, nuevo, sólido, verdadero, útil, fuerte, incomparable, solución, máximo, logra, protección, gratis, garantizado, gran, disfruta…

En cambio, existen palabras que crean desconfianza como: problema, barato, coste, básicamente, restricciones, contrato, malo, no, tal vez, inconveniente, molestia, excepto…

Reflejar una actitud positiva con nuestras palabras

La positividad se contagia (al igual que la negatividad). Debemos utilizar palabras que transmitan una actitud positiva como: genial, ideal, fabuloso, estupendo, perfecto, bueno, claro, efectivamente, extraordinario, fácilmente, impresionante, inestimable, magnifico…

Palabras universales como “SI” y “GRACIAS” tienen mucha influencia en la venta. Al repetir varias veces “SI” podemos contagiar a nuestro interlocutor y nos ayuda a condicionarle hacia la afirmación. El agradecimiento también nos ayuda a conseguir nuestro objetivo.

En ocasiones, lo negativo ayuda a vender

Sin abusar de las palabras negativas, es posible que lo negativo nos ayude a vender porque llama la atención de nuestro interlocutor. Frases como “No pagues más dinero por el mismo producto” o lo que es lo mismo, utilizar un “beneficio negativo”, capta la atención con mucha fuerza.